- DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS -
No esperes nada especial de mí, y no te decepcionaré. Ése parece ser el secreto de la felicidad: en general, no equivocarte al elevar tus propias expectativas.

Al adentrarte en este blog, tan sólo advertirte que (suelo, prefiero y) me gusta pensar y opinar por mi mismo; lo que a veces no recuerdo muy bien es en qué orden se debe realizar ese proceso. Y claro, ...así me va. Aunque últimamente y con los años, procuro "controlar" cierto orden en todo esto, la verdad es que no siempre lo consigo. Unas veces pienso lo que digo y otras, digo lo que pienso. Discúlpame en estos últimos casos; ten presente que yo procuraré hacer lo mismo contigo.

Una cosa más: como supongo que sabréis por vuestra propia experiencia, inexorablemente llega una hora de la madrugada en la que, como en esos antros habitados por gente "impresentable", hay que irse del "chinguirito" o del pub .... Eso, o quedarse, pero siempre teniendo en cuenta las especiales circunstancias que empiezan a concurrir. Es cuando ya no distingues un gintónic de un Dyc con cocacola ni por la luz ni por el sabor. Es cuando quienes parecían, en principio, poco agraciad@s físicamente empiezan a tener visibles virtudes. Algo así como si los dioses te soltaran una indirecta: "venga chaval, que ya está bien ...".

Bueno, pues algunas veces tengo la sensación de que la creación de este peculiar blog es fruto de esos momentos de "chinguirito". Quizás por eso, la mayor parte de lo que encuentres en este peculiar lugar para la reflexión introspectiva es absolutamente arbitrario y accidental, con ese sano espíritu que unicamente suele emanar de los lujos de la Realísima Gana. Por lo tanto, se evidencia que aquí no hallarás razones para la ecuanimidad, para el estricto rigor o para la exactitud ni, me temo que mucho menos, demasiados motivos para el provecho personal.

Si ya decidiste quedarte en este garito un instante más, (que sepas que te lo agradezco pero) ten en cuenta todo lo anterior para no llamarte a engaños. Recuerda que: para lo edificante, ya están las constructoras; para las doctrinas, los salvadores de patrias; para el pensamiento único, las dictaduras; y para las risas, los monólogos de comediantes. Aquí sólo encontrarás ideas, equivocadas o no, mostradas con seriedad o con la "guasa" que me proporcionó mi cigüeña, derivadas de un mayor o menor grado de desnudez implícita; pero eso sí, salidas casi siempre del corazón, con pretensiones honestas y, las veces que se pueda,
bienintencionadas, respetuosas y nada dadas al puro adoctrinamiento.


no obstante, publico alguna otra cosa ¡¡¡ aunque sólo sea por puro equilibrio emocional !!!

lunes, 15 de abril de 2013

(I) YO, ese alguien ..... Ahora vas y lo cascas


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- HOY ME LEVANTÉ DE LA CAMA UN TANTO LITERATO Y ME PUSE A ESCRIBIR SOBRE MI en un bloc de notas como si fuera el "chamán" que escribe su propio horóscopo; pero no exactamente como él haría, sino conociéndome verdaderamente y, desde luego, intentando acertar de pleno: eso si, sin bolitas de cristal, ni túnicas doradas (en pijama, vaya), ni ascendentes, ni velitas aromáticas, ni "na de na". A lo bruto y sin anestesia.
Bueno, ...... pues aluciné. Rellené varios párrafos con una lucidez de la que hasta yo mismo me asombré (¡¡¡yo, que ya no me asombro por casi nada!!!), sobre todo teniendo en cuenta que aun no me había tomado el café que me enciende todas las mañanas. Y me sinteticé en dos tacadas, sentadas mas bien. La primera, entre que le dí vueltas al temporizador del microondas para calentarme el desayuno dominical y éste me hizo cliiiiin. Y la segunda, mientras se enfriaba tan suculento aporte vitamínico, en mí necesario, a menos de un metro de mi persona y de mi ordenata. 

taza cafe on offY claro, me vine arriba. Me puse a escribir como si de una referencia en la Espasa-Calpe se tratara. Ni desayuno, ni cigarrillos, ni ducha,  ni gaitas. No paraba con estos dedacos que la naturaleza me ha proporcionado cual buitre sobre el teclado. Bueno, pues sabéis que: ..... que hasta aprendí de mi propia descripción. Es un ejercicio que recomiendo; uno no suele advertir lo que no vislumbra mínimamente. Y yo no me había mirado mucho por dentro, la verdad. Para ser riguroso , he de decir que todo vino porque en el Google+  me pedían una breve descripción de mi mismo. Y yo me dije: ¡¡¡¿como que breve?!!!. Que pasa, ¿que no resulto importante?. Pues toma descripción. Y el resultado de esta mañana de frenética literatura introspectiva os la pongo a continuación: 

Soy del montón siendo, al mismo tiempo, especial y único. No tengo grandes ambiciones, al menos, personales: la primera de las contadas veces que fui ganador, hace tanto tiempo, que ya ni me acuerdo. Era aun espermatozoide. Tengo inquietudes sociales y/o políticas y no consigo permanecer impasible ante las injusticias, vengan de donde vengan y las haga quien las haga. Supongo que con los años se me curará este mal, que me aburguesaré (o no, que es lo que prefiero) pero aun no ha ocurrido. Leo mucho. Y, sobre todo, leo de todo; a veces, hasta el Marca. Eso si, ...... extraigo lo mejor de cada cosa que leo. Así, por ejemplo, la Biblia me indicó que amara al prójimo; y el Kamasutra me sugería algunas posiciones recomendables. Le vengo haciendo caso a ambas ideas. ¡¡Y es de divertido!!. Tengo el amor propio justo para llegar hasta mañana y la rara habilidad tanto de llorar de la risa como de reírme del llanto (del mío). Fui tantas cosas a la vez y tuve que representar tantos papeles postizos que ya me cuesta ser lo que realmente soy; sin embargo procuro ser yo el mayor numero de veces, para no confundir a nadie y, sobre todo, para que nadie se confunda. Tengo loco a mi psicoanalista (se que es psiquiatra, pero a él siempre le gustó más este término, y a mi no me cuesta nada contentarle) y doy fe que no se lo merece. ¡¡Pobrecillo!!. Huyo de los consejos sensatos habitualmente porque, aunque parezco tener dos dedos de frente, rara vez uso los dos. Si no encuentro a la persona adecuada, me divierto con todo el tiento del que soy capaz con la equivocada; que también se puede. No me creo (casi) nada de lo que me dicen y menos de la mitad de lo que veo. Lo que no veo, ni toco, si no suele estar en el corazón de cualquier bien nacido, casi ni lo considero. Suelo reírme mucho de mi mismo (no tiene nada de mérito, soy gaditano), y lo uso como terapia. Nunca entendí como algunos no practican mas esta actividad, con lo fácil que lo deben tener. Tengo claro que la risa alarga extraordinariamente la vida o, cuando menos, te la hace mas llevadera. Si alguien quiere sacar lo mejor de mi, solo le pido una cosa: que tenga cuidado con la cremallera. He decidido hacer lo que me gusta, porque lo que no me gusta seguro que me lo impondrán las circunstancias. A estas alturas del campeonato, procuro no dejar asignaturas pendientes, por duro que sea el examen final. Creo ciegamente en la utopía, aunque se me presente como un puntito lejano en el horizonte. Ser libre, independiente y autónomo no es lo mismo; lo sé, y llevo ocupada toda una vida en tratar de armonizar dichos conceptos. Procuro acudir a las relaciones personales sin prejuicios, pero algunas veces es una tarea tan difícil que, ocasionalmente, me da miedo y me angustia mi (supuesta) fina intuición. Y es que me vengo acostumbrando a hacerle caso. No obstante, si ya me he aceptado yo mismo tal como creo ser y me llevo bien conmigo mismo, ¿por qué no hacer lo mismo con los demás, si seguro que son menos imperfectos?. Sé que la integridad total es difícilmente conseguible (depende mucho de las trampas que te ponga la vida) pero, desde luego, lo que tengo claro es tiene mucho que ver con la honestidad, la ética y el respeto a ti mismo. Lo sé y en ello estoy; y por saberlo, me debo encontrar a años luz de los que ni siquiera conocen esos conceptos. No me gustaría tener que retroceder ni para coger impulso; tomarme un descanso reflexivo y reparador sí, pero sin desandar lo andado. Aun me cuesta encontrar (y/o, mas bien, mantener) la chispa del amor; lo que ya si puedo adivinar es que debe ser distinta de la que hablaba la Coca-cola, o de la que se le atribuye a la navidad. Pero no me rindo. Suelo quedarme cerca de quienes no me hacen perder ni mi sonrisa, ni mis sueños, ni mi personalidad. También intuyo que táctica y estrategia no es lo mismo y procuro moverme entre ellas, no sin cierta dificultad. No voy ni delante, ni detrás de nadie; procuro ir al lado y, si me dejan, charlando. Tengo memoria de la que llaman selectiva; solo recuerdo lo bueno. Me encanta que me hablen, incluso mal, de mi pasado; así yo tambien me entero. Perdono y olvido casi simultaneamente aunque no siempre por ese orden.
Creo que ya vislumbro ese momento en la vida en el que se le dan a las cosas la verdadera importancia que tienen. O tal vez me quede un poco de camino todavía. En cualquier caso, tengo la sensación, al menos la sensación, de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida. He notado que lo único que cae del cielo es la lluvia (alguna maceta, también), por eso busco la felicidad mas a ras de suelo. Y no necesito que eso que, supuestamente, trae consigo a la felicidad sea fácil de conseguir, me conformo con que sea accesible. No tengo ningún pudor en pasar pagina, en cerrar libros, e incluso en no volver a bibliotecas si esas paginas, libros o bibliotecas no me aportan (o no les aporto yo) nada. Detestaría mi propio bienestar si éste se cimentara sobre el malestar de otros, aunque a éstos nunca llegara a conocerlos. Nunca discuto con un idiota, no merece la pena; me limito a darle la razón y que se joda, que continúe siendo imbécil. No tengo las pretensiones de una ONG. Creo que todavía conservo, y espero que me duren, las inquietudes del crío que llevo en mi, y por eso sueño, imagino, invento, pregunto, juego, me ilusiono, trasteo .... Cada vez creo menos en las ideas, pero en esas pocas que me quedan creo mucho. Opino, como el entrañable profesor Sampedro, que sin libertad de pensamiento no puede existir libertad de expresión, y como él, dedico mas tiempo y esfuerzo a la primera. Espero no perder nunca mi espíritu crítico, por el que pagaría con gusto todo el precio que haya que pagar, mientras no lesione mi dignidad como ser humano ni la de nadie. Espero no estar nunca de vuelta de nada y, si lo estuviera, no lo usaría nunca como arma arrojadiza; si puedo elegir, casi prefiero volver por otro lado y conocer otros parajes. En ese camino, no me detengo a tirarle piedras a todo perro que me ladre. Con alguno me entretengo, sí, con los mas ladradores porque algo me va la marcha, pero prefiero llegar pronto a mi destino. Suelo tener mas sueños que ganas de dormir; de hecho, tengo "fama" de ave nocturna; encuentro tantas dificultades en dormirme como en despertarme. Bueno, eso va por ciclos. Los enfados me duran, si me lo permiten, menos de un minuto; y ese es, precisamente, el tiempo que pretendo perder con ellos, menos de 60 segundos. Tengo autoprohibidas las sensaciones que me hacen mucho daño (como a todos, aunque se nos olvide a veces); los celos, la envidia, el rencor, la lastima, el odio ... y sensaciones similares no tienen cabida en mí, afortunadamente. Me fastidia mas la pasividad de los buenos que la diligencia de los malos. Detesto a los malditos indiferentes, a los que nunca se comprometen altruistamente, y a los que nunca se meten en líos. Me conformo con unas cuantas carcajadas diarias, unas palabras de cariño entregadas o recibidas y la satisfacción de no haber hecho daño a nadie antes de irme a la cama. Podría, incluso, acostarme sin cenar y/o dormir en el suelo mientras mi conciencia quede tranquila. Porque el placer de la conciencia tranquila se encuentra en las cosas pequeñas; complejas si se quiere, pero pequeñas en suma. Y alcanzables. Ojalá siempre disponga de lágrimas cada vez que me sean necesarias para alguien, incluso para mi. No soy nada nostálgico, entre otras cosas porque ya no quedan nostalgias como las de antes. Prometo, porque no sé jurar, no perder la ilusión ni el entusiasmo por mucho mal que me ocurra. Y prometo también no convertirme nunca, nunca, nunca, en un ser  amargado, pase lo que pase. Necesito poco para tener o dar felicidad; e incluso eso poco que necesito, lo necesito poco. Procuro no pegarme carreras si no sé donde voy; así llego más descansado. Vuelvo repetidamente a lo que no acabo; puede que no lo termine nunca pero, en ese sentido y alguno más, soy extremadamente terco. Me encanta besar a la gente dulce; me suelen dejan un gratísimo sabor de boca para lo que me quede de día. Ya me di cuenta de que las cosas suelen valer menos de lo que cuestan; todo ello, por el empeño interesado de los especuladores. Soy ecologista, pero de los llamados "de verdad" y desde antes que existiera siquiera el concepto; me gustan las ballenas, el lince ibérico, los delfines, ....., pero también las serpientes, los roedores y hasta las cucarachas (eso sí, éstas ultimas fuera de mi casa).
Soy optimista compulsivo a pesar de mi propia experiencia. Suelo dejar para mañana lo que no me apetece hacer hoy, y sin problemas de conciencia por ello. No es que sea vago, no; lo que pasa es que, como dice un buen amigo: tengo "una relación extraordinariamente liberal con mis obligaciones". Soy, por tanto, tan condescendiente con el prójimo como conmigo mismo. Me precio de no haber perdido un amigo en la vida; dejar de disfrutarlos a mi lado, sí (aun no se ha inventado la teletransportación, cachis !!!), pero no perderlos. El plan de vuelo que tengo ideado para el resto de mi vida siempre se me presenta intenso y solo espero que me alcance el combustible. Soy capaz de arriesgar lo seguro por lo incierto si persigo un sueño. No es que le tenga alergia al deporte pero, últimamente al menos, no suelo hacer mucho ejercicio físico si no viene acompañado de un agradecido orgasmo. Me simpatizan las mujeres, aunque me gustan aún más las Mujeres; y adoro, admiro y venero a las MUJERES (así, con mayúsculas). No sé si me explico, soy heterosexual de los autodenominados cúbicos. Lo que mas valoro en una mujer se encuentra entre sus orejas; puedo disimularlo perfectamente cada vez que sea necesario pero, en realidad, lo que me enamora verdaderamente es su intelecto. A veces siento en mis hombros la responsabilidad, que me proporcionó mi cigüeña, de tener que estar siempre de buen humor, de saber bailar sevillanas, de tener que dar una cabezadita todas las tardes, de tornarme "negro" en verano, de saber contar chistes, etc, etc ...; y parece que, en general, no decepciono del todo. 

Me gustan los Eagles y Armando Manzanero pasando por El Camarón, me encanta la ensaladilla rusa, los documentales de animalitos, el Carnaval, mi amigo Epi, los pistachos, el (mi) pelo largo, comer con cuchara, la gente, las motos, las bromas (los bromistas pesados, menos), el flamenco, conocer tu número de teléfono, viajar sin prisa, las alturas, las vacaciones, dar de comer a la palomas, el vermouth de grifo, las chinas (las nacidas en China, también), el desorden si no llega a caos, abanderar causas justas, tanto el cigarrito de después como el acto del "durante" o los preliminares, el mus, la manteca "colorá", el acento vasco, los monólogos cómicos, la linea que forman el mar y el cielo, el arte abstracto, las rebajas, los crucigramas, Mafalda, los abrazos (y los disfruto tanto que aun recuerdo el tacto de los que un día di o recibí), aprender lo que no sabía, el incienso, La Luna y pasear de vez en cuando por ella, la playa, un oído atento, el cordero asado, dormir al raso, la Alhambra de Granada, las buenas compañías, me gusta "cuando callas porque estás como ausente", el nudismo femenino y joven, ¡¡puestos a elegir!! , me gusta gustar(te), cantar en la ducha, el olor a tierra mojada, el café, los chistes, ver amanecer (incluso, aunque no haya dormido), las tortas de aceite, los libros de Historia, la fina ironía, las ONG's, los hijos de mis seres queridos, el color lila, las velas, las mariposas en el estomago, hablar-pensar-escribir-actuar desde el corazón (desde el corazón, me gusta cualquier cosa), mantenerme informado, las visitas, las clásicas películas del oeste, los nombres de mujer que terminan en "a", las manzanas confitadas, conectar con alguien en 5 minutos, Italia, las sillas a las puertas de las casas o en la calle, que me sigan al contar chistes y que hilen los suyos con los míos, las revoluciones, leer el periódico y releerlo, perder las horas (nunca se terminan de perder del todo), el limoncello y el licor-café, las babuchas, el Fin de Año, explotar bolitas de plásticos protectores, el billar, jugar con tu pelo, el fuego, las reconciliaciones, que me cuenten lo que hice hace unos años atrás, los boleros, unos ojos a escasos centímetros de los míos, mi familia, las aceitunas, conservar una edad emocional menor a la que dicta mi DNI, meter las orejas debajo de la manta cuando hace frió, pasear de la mano, las fiestas sorpresa, cambiarle la letra a las canciones, el vino tinto, soñar despierto, las sinopsis, la amistad, el sol (no, si lo tengo que usar como los lagartos), que me alaben por dentro, los ataques de risa, los datos rigurosos y las opiniones libres, el aire en la cara, las flores, el sur, la verdad aunque me duela, los viejitos, los helados, besar y que me besen, el bricolaje, tirarme en el césped, los blogs raros, que determinadas personas lo sepan (casi) todo de mí, hablar con los perros, el bocata de calamares, el olor a bebé, saltar en (y no de) la cama, escuchar una canción evocadora, tanto la sandía como el melón, encontrar dinero en los bolsillos que no sabia que tenia, las plantas (pero se me mueren, las pobres), los chascarrillos originales, el teatro, los valientes, los cuentos con moraleja (el "cuento"de los que habitan en La Moraleja, mucho menos), la  conversación y el "sofing". El "caming" también, y en sus dos vertientes de solo y "acompañao".

No me gusta Enrique (ni Ana, y mira que lo siento por ella, pero es que el Enriquito ....), ni Belén, ni Esteban, ni los periódicos deportivos, ni las indirectas, ni las listas cerradas, ni la silicona, ni los mariachis, ni los chismes, ni las tragaperras, ni cocinar (sí, que me cocinen), ni siquiera comer (tal vez de ahí mi "tipito" mono; desde luego sí, que me coman), ni los espejos, ni la ouija, ni las que se creen la abeja reina siendo simplemente un bicho, ni los clubs privados, ni el conformismo, ni el olor a pies, ni las peleas, ni los consejos interesados, ni el narcisismo, ni las personas a las que no les gustan los niños o los animales (desconfío de ellos), ni los potingues, ni los tunos, ni los lunes, ni las agujas, ni los tonos absurdos en los móviles, ni los bailes de las bodas, ni la publicidad subliminal, ni las soluciones únicas, ni olvidarme de los nombres, ni lo que no se puede tocar con las manos, ni los calcetines blancos, ni los obituarios, ni los piropos soeces, ni los que no se preocupan por conocer a las personas que los rodean, ni las banderas, ni el orgullo, ni los bitter, ni las sodas, ni las tónicas (todo lo que amarga, vaya), ni las multinacionales, ni seguir a la manada, ni mi voz grabada, ni las manos pringosas, ni las antiguallas, ni fregar los "cacharros", ni usar a Dios como arma arrojadiza, ni las animadoras del baloncesto, ni los concursos de bellezas (las mayorettes sí desde que conocí a un ser divino), ni que me llamen por teléfono temprano (¡¡¡si es que no me voy a enterar de lo que me digan!!!), ni las fotos (si son mías), ni las denuncias falsas, no me gusta nada no entender las cosas, ni tener que afeitarme, ni las mascotas raras, ni endulzar la píldora, ni la doble moral, ni las mentiras piadosas, ni las brujas, ni el "y tu más", ni hacer la cama (nunca lo terminaré de entender), ni el minimalismo, ni los manuales, ni los entierros, ni el brócoli, ni Sálvame!, ni las batas, ni los malentendidos si bien es verdad que éstos cada vez me importan menos, ni las esperas, ni el inmovilismo, ni los "cabritos" (mucho menos cuando crecen), ni las citas a ciegas, ni los recortes (ya sabéis), ni los karaokes, ni el perro del hortelano, ni las angulas, ni el tiempo imperativo de los verbos, ni los gabachos cuando ejercen como tales, ni los abrigos de pieles, ni el color carne, ni el fanatismo, ni los móviles en reunión, ni Eurovisión, ni las prisas, ni la testosterona de los gimnasios,  ni que me "coman" la oreja, ni los planes invariables, ni ir a comprar con calculadora, ni los piersing (en mi piel; en la de cada cual ...), ni las palabras "nunca" o "siempre", ni los que no se aprenden el número de su móvil, ni las uñas negras, ni lo que esté de moda, ni las abejas (la miel, sí), ni las banderas españolas en las pulseritas de marras, ni las sevillanas (las que se bailan; las otras, claro), ni los pusilánimes, ni los quejumbrosos, ni los malhumorados, ni los egoístas, ni los (insanos) ambiciosos, ni los histéricos, ni los desentendidos, ni "sentir pena" por lo malo que le pueda ocurrir a los inhumanos, ni los exquisitos, ni los cumpleaños (míos), ni las agendas de tareas, ni la hípica, ni los coches-discoteca, ni el pádel, ni l@s "osea", ni los "chorizos", ni la Navidad, ni el reggaeton, ni la lluvia, ni los despertadores, ni las prohibiciones, ni los americanos ni la madre que los parieron (¿todos? nooooo, sólo los que hablan inglés - el español mola, y el francés más)

Me gustan muchas más cosas y no me gusta alguna cosa más, pero no pretendo ser exhaustivo (ni plasta) porque, ademas, no podría.  Asumo mis errores, trato de superar mis bajezas, grito mis amores y silencio mis antipatías (lo de Enrique es aparte - es que hasta le conozco). Sonrío y procuro hacer sonreír todos los días. Intento no pensar igual que nadie, para que nadie acabe pensando por mí. Procuro callar y parecer tonto, a pronunciarme y despejar todas las dudas (esto lo decía el genial Groucho, y me lo he apropiado). Si me pronuncio en algo, procuro que mis palabras sean mas bellas e interesantes que el silencio. Me siento esclavo de mis palabras y procuro darles la importancia que tienen. Me gusta hacer el amor sonriendo (riendo a carcajadas, también; ¿por qué no?). Si lo hago como quien pone una lavadora, ya no me divierte tanto, créeme. Brindo reposo al cansado, animo al decepcionado, apoyo al triste; pero sobre todo, sé escuchar. Y lo hago por puro "egoísmo", porque me gusta que me escuchen a mi también. Mi musa está en la música y mi patria cabe en mis zapatos (o en los tuyos, o en los nuestros). No tengo fe en la economía actual, pero me temo que ella tampoco tiene fe en mi. Me he dado cuenta que ejerzo un tipo de liderazgo de los llamados informales, sin  galones; es decir, poco o nada peligroso. Soy extraordinariamente tolerante en algunas cosas y machaconamente combativo en otras. No me importaría, por ejemplo, que el resto de los varones humanos del planeta fuesen gays; eso incrementaría sobremanera el numero de mujeres heterosexuales insatisfechas (el lesbianismo ya me cae un poco más antipático, tu ves; reducen mercado). Pienso con el corazón y me emocionan las ideas. Casi nunca consigo reunir el tiempo, la energía y los recursos necesarios para hacer lo que realmente me gusta, y aun así, insisto. Lo difícil lo hago deprisa; para lo imposible tardo un poco más. Creo que la cultura es el recurso más importante del que puede disponer el ser humano; y la ignorancia, la mayor de sus taras, pero la disculpo según en qué casos. Es probable que tenga menos virtudes que defectos, pero estos últimos sé reconocerlos, aunque no a cualquiera. Tampoco es que les dé mucha publicidad, pero si los advierten, los reconozco. No cambio por nadie, pero tampoco cambio a nadie; solo mejoro con quien (y a quien) se lo merece. Prefiero molestar por sinceridad que mentir por educación. En aquellas ocasiones que he experimentado duelo por alguna perdida, soy paciente; me doy el tiempo necesario para digestionarlo. No me hago demasiadas preguntas porque temo no saber responderlas. No recuerdo haber estado deprimido jamás; sentir algún que otro revés, sí. Y no creo que sea por culpa de mi autoestima; no sé si uso de eso. Debe ser porque nunca encuentro momento para la depresión ¡¡si no me da tiempo!!. Ahora que lo pienso, eso debe chinchar bastante a mis "enemigos", si es que los tengo; les debe de fastidiar bastante eso de no verme hundido. Pues entonces me alegro enormemente por ser inmune al abatimiento, ea. Y si algún día noto que me da la espalda la vida, eso que ocurre mientras vivimos, no me cortaré (las venas) y le tocaré las nalgas. ¡¡Vaya que si!!. Intento viajar despacio, leer profusamente, escuchar música en alto, ver documentales de la 2, amar con intensidad; ...... instruirme en suma. Alguna vez he valorado lo que ya he perdido y me ha sido imposible recuperar, pero he aprendido la lección (creo). La información en mi poder nunca resulta peligrosa para nadie, quizás solo para mi mismo. Soy amable hasta con quien no ha hecho méritos para merecerlo; esto se lo debo a mis mayores y lo hago en honor a su memoria. Echo desesperadamente de menos a los que me quisieron desinteresadamente y tuvieron que irse muy pronto de mi lado, pero conservo la satisfacción y la suerte de haberlos disfrutado mientras pude, y de recordarlos a cada instante. Pongo pasión, no tanto fe, en mis convicciones. Creo en los hechos mucho más que en las palabras, y en las personas muchisisisisimo más que en las instituciones. Sienta lo que sienta, se me nota y, generalmente, me he despreocupado desde hace mucho de como se me percibe; a estas alturas, me da pereza corregir errores de interpretación. La opinión que otros tengan de mí, tiene la misma importancia que ellos tengan en mi vida. Aun así, creo  tener la humildad suficiente para saber que el orgullo no nos lleva muy lejos. El que quiera entrar en mi vida, que entre; el que quiera salir, que salga y ordenadamente, porfa; lo que no suelo tolerar es que se queden en la puerta, porque estorban. Evito hacerme "masturbaciones mentales", te dejan el intelecto hecho una mierda, pringoso al menos. Prefiero que me digan la verdad, que ya veré yo si me duele. He aprendido con los años a decirle a quienes me rodean que les quiero en cuanto noto ese sentimiento; con los que me caen mal, tardo un poco mas, pero que tampoco me pongan a prueba. Soy flaquito y uso moto habitualmente; sí, es verdad que tengo el riesgo de ir a veces como las banderas pero procuro llevar muchas cosas en los bolsillos. Me estresan los problemas derivados del aparcamiento. Me gusta el trabajo en equipo y la creación en solitario. Soy beligerante o tolerante según para que cosas. Mi personalidad, procuro que forme parte de mi responsabilidad; mi actitud la dejo bajo la responsabilidad de los demás. He vivido mucho, también bien (como para no quejarme, vamos), pero sin duda, mucho; y aún me queda lo mejor. Deseo alcanzar mis últimos días con algún patrimonio mayor que el que quepa en mis bolsillos y, para entonces, espero que un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un ratito por aquí. Sólo quiero eso. Parece poco ¿verdad?, pero es mucho y dificilísimo de conseguir. Y en ello estoy .......... .......... .......... ......... y (acabo de darme cuenta, porque no lo sabia exactamente, que) soy cansino cuando hablo de mi mismo; honesto espero que también pero, sobre todo, un "pesao" de narices."

PD/ Alguien que "me lee", y a la que quiero y valoro mucho porque conocerla es quererla y porque creo que afina en sus diagnósticos hacia mi, me ha advertido de que tal vez se me haya "olvidado" lo de mi ostinada testarudez y lo de mi deleite por la confrontación. Pues yo creo que no (jajaja), que no se me ha "olvidado", y seguro que lo habré puesto de manifiesto en algún renglón o en alguna idea. ¡¡Hay que saber leer entre lineas!!. Bueno vaaaale, por si acaso, pues queda dicho y ...... reconocido, soy testarudo en lo que creo firmemente, que son pocas cosas. Besitos M.C.


 











LAS REDES SOCIALES, LA LEY DE MURPHY Y LAS VACAS FLACAS (o de lo que le pasó a "un amigo" y aprendí enseguida)

Hoy reparé en el hecho de que el pobre señor MURPHY es el filósofo moderno más importante. Para mí, desde luego, ha sido menospreciado ya que debería ocupar un lugar en los libros de texto de filosofía al lado de sus iguales: Heráclito, Sócrates, Platón y Aristóteles. Esto lo digo porque, con un toque de genialidad, articuló su frase que reza “Si algo puede ir mal, IRA MAL…”. Y que razón ha tenido siempre el cabr.....

Si os sentáis a analizar esta frase podríais confundiros creyendo que es simple, siendo su simplicidad la que determina lo complejo de este postulado. Funciona para cualquier situación: si os dejáis un cabo suelto, ahí aparece el señor MURPHY y con una puntería impresionante os da una estocada por el mismo culo, haciéndoos pagar cualquier imprevisión o acto de temeridad. No es ajena a ningún tipo de situación, siendo aplicable en todos los aspectos de la vida humana, en especial a aquellos que implican la toma de malas decisiones o actos arriesgados.


SOBRE EL TAL SEÑOR MURPHY Y SU LEY: La ley fue enunciada por Edward A. Murphy Jr., que trabajó en experimentos con cohetes sobre rieles puestos en práctica por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 1949.

Existen diferentes teorías sobre el origen de la Ley de Murphy y sobre los detalles de cómo fue formulada inicialmente. Durante el período de 1947-1949 se desarrolló un plan denominado MX981 en campo Muroc (llamado más tarde Base Aérea Edwards) destinado a probar la resistencia humana a las fuerzas G durante una desaceleración rápida. Las pruebas usaban un cohete sobre rieles con una serie de frenos en un extremo.

Las pruebas iniciales usaban un muñeco humanoide, atado a una silla en el trineo, pero las que siguieron fueron hechas con John Paul Stapp, capitán en ese entonces, reemplazando al muñeco. Con esto se cuestionó la precisión de la instrumentación utilizada para medir las fuerzas G que el capitán Stapp experimentaba. Edward Murphy propuso utilizar medidores electrónicos de esfuerzo sujetos al arnés de Stapp para medir la fuerza ejercida sobre ellos por la rápida desaceleración. El asistente de Murphy cableó el arnés y se hizo una primera prueba utilizando un chimpancé. Sin embargo, los sensores dieron una lectura de cero.

Entonces se advirtió que se había producido un error en la instalación: cada sensor se había cableado al revés. En este momento Murphy formuló su famoso enunciado. LA LEY DE MURPHY.

La Ley de Murphy es una forma cómica y mayoritariamente ficticia de explicar los infortunios en todo tipo de ámbitos que, a grandes rasgos, se basa en el adagio siguiente:

    «Si algo puede salir mal, SALDRÁ MAL»


Esta frase, que denota una actitud “pesimista”, resignada y burlona a la vez ante el devenir de acontecimientos futuros, sería aplicable a todo tipo de situaciones, desde las más banales de la vida cotidiana hasta otras más trascendentes.

Hecho este preámbulo paso a contaros la historia de "UN AMIGO" al que conozco bien, muy bien, demasiado bien diría yo. Y la verdad es que, tal vez por eso, le tolero (casi) todo; es "buena gente"como dicen en mi tierra. Se trata de un flaquito, aventurero y juguetón que por X o por Y se ve involucrado en los más absurdos entuertos. A veces se "despierta" de un presunto trance y se pregunta: ¿pero que hago yo aquí? ¿con ést@s? ¿como he llegado a esta situación? y sobre todo ¿como salgo del entuerto? ¿como lo arreglo?. Se apunta a cualquier bombardeo y, como sabéis, en los bombardeos caen bombas (que hacen pupita).

Resulta que este flaquito, como muchos hombres solteros (enteros o no), en algún momento vivió un momento de VACA FLACA.

SOBRE EL TERMINO VACA FLACA: La leyenda de la vaca flaca está basada en un pasaje bíblico del libro del Génesis, en el cual se narra que hubo una vez un emperador del antiguo Egipto que soñó con siete vacas gordas y siete vacas flacas. En su afán por darle una interpretación adecuada a su sueño se valió de Josué, un profeta encarcelado, que le dijo: las siete vacas gordas significaban 7 años de gran abundancia y bienestar para él y su pueblo, luego le seguirán las 7 vacas flacas que significaban 7 años de hambruna y miseria.

La vaca flaca que estaba viviendo el flaquito (que casualidad, un flaquito en época de vacas flacas) era increíble. Atrás habían quedado aquellos años de abundancia, el trabajo escaseaba, el Ballentines 12 años que fue su trago insignia había sido cambiado por el Scottish Grocer ( el whisky mas barato del DIA), su libreta de teléfonos resultaba inservible ya que todas las mujeres que se contenían en la misma habían contraído nupcias, se habían hecho lesbianas o no querían saber de él, su moto (su carruaje) estaba aparcado en su puerta, tenía las gomas malas y los frenos casi gastados.

Como sabréis lo primero que espanta a una mujer (en especial a las guapas) es un tipo flaco, sobre todo, si la flaqueza afecta a su cartera. No tener dinero es el repelente número 1 del planeta ya que las damas tienen un sexto sentido para identificar eso en un miembro del sexo opuesto.

Por esta razón el flaquito a pesar de sus múltiples atributos y experiencia, ahora no se levantaba ni a un gay tuerto, manco, sordo y con espinillas. ¡Pasaban los días (semanas o meses; ya ni los contaba) y nada! Ante este hecho reparó en lo desesperado que se encontraba y por ello, a pesar de sus malas experiencias previas, recurrió al uso de la tecnología.

SOBRE BADOO: Para los que no lo saben, existe un sitio web muy concurrido y famoso llamado Badoo www.badoo.com, el cual es una suerte de red social donde chateas con personas del sexo opuesto y sin mucho esfuerzo conciertas una cita.

A manera de comentario debo decir que no sé por qué razón pero el tal Badoo es la red social hardcore del internet por excelencia, las mujeres y hombres que se conectan van directo al grano, terminando en la mayoría de los casos en un intercambio de fluidos espontaneo y ocasional. Y eso era lo que quería el flaquito.



Como os imaginareis, nadie que tenga la posibilidad de seducir facilmente de manera ordinaria a alguien del sexo opuesto o que fuera medianamente atractivo, posee una cuenta en Badoo. Es como la trinchera en la que te lanzas cuando no hay nada más, por lo que encontrar algo que valga la pena resulta ser una labor titánica similar a la de hallar una aguja en un pajar. Las fotos de las chicas (imagino que de los chicos también, pero no me fijo en eso. Soy heterosexual cúbico) son atractivas en pantalla pero al natural ......... uhmmmm. No se yo.

El flaquito, no obstante, se arriesgó y se esforzó en buscar hasta que encontró la foto de la que según él sería su próxima víctima, aquella salvadora que lo extraería del celibato vacuno en el que se encontraba.

Marcó su casilla y se puso a chatear con ella. Por la conversación que tuvieron se dio cuenta de que la muchacha (a la cual por razones que más adelante resultarán evidentes llamaremos como "PUMPKINA" - aquí los que sepan ingles, mucho ingles, ya habrán adivinado el final de la historia - los demás sigan leyendo, porfa) estaba sumida también en una situación de vaca flaca masculina, ya que sin reparar mucho en que no lo conocía le dijo literalmente:

PUMPKINA: “Los hombres de este país son todos gays, tu puedes creer que una mujer como yo no tiene con quien salir hoy un viernes por la noche”

Él escuchó atentamente estas palabras, las sintió como un cántico celestial emanado desde las mismas entrañas del cielo, ante lo cual inmediatamente le preguntó si ella estaba dispuesta a salir con él, si estaba dispuesta a comprobar que no todos los hombres de este país son gays. PUMPKINA muy entusiasmada aceptó y le dio su dirección.

El flaquito se metió en el baño, se vistió con sus mejores galas, se puso perfume, tomó 500€ que tenía apalancados en un cajón de la mesilla y como en los viejos tiempos salió manos a la obra, llegó a su casa y la llamó desde su móvil (no recordaba ni piso ni letra).

PUMPKINA salió del inmueble y se acerco al flaquito, le saludó como si lo conociera de toda la vida, “HOOOOOLA PAPITO” y le incrustó dos besos sonoros (uno por mejilla, como la canción de Sabina) de esos que las señoras mayores te suelen dar cuando eres pequeño. No le faltó ni el pellizco en los cachetes. Ni que decir tiene que el flaquito ni se acordó de tamañas señoras mayores. Solo se dedicó a pasar revista a PUMPKINA y quedó complacido. Lo que veía tenia un sobresaliente, y lo que imaginaba (como la imaginación siempre es agradecida) aún parecía mejor. Al parecer había encontrando la aguja en el pajar de Badoo. Tenía un vestido ceñido al cuerpo, la silueta dibujaba lo que escondía, tenia un escote pronunciado y generoso, sus piernas largas y robustas a simple vista. La verdad es que parecia mas negrita, mas sudaca y mas cachonda que lo que se advertía por la pantalla del ordenador. Pero eso, a estas alturas del campeonato, a quien le importa.

El flaquito le comentó a PUMPKINA que tenia el coche en el taller (viejo truco) y que se había traído la moto. A ella no le importó diciéndole: "No IMPOLTA mi AMOL, la aventura es la aventura". Y antes de encontrar las llaves en su pantalón, el flaquito comprobó lo que tarda una caribeña (por el acento ya lo había notado) en montarse en una moto y en enseñarle las bragas (rositas por cierto) a todo el que pasaba por allí. El flaquito, todo hay que decirlo, es tolerante y solidario en cuanto al disfrute visual masculino ajeno y no se apresuró a montarse enseguida en la moto como hubiera hecho en cualquier otra circunstancia. Total, acababa de conocer a esta perla caribeña de no sabe que pais en concreto pero da lo mismo.

Mientras conducía, el flaquito notaba dos presiones en su espalda (una por homóplato) y, al cogerlo de la cintura, las manos de la susodicha viajaban desde su ombligo hasta bastante mas abajo de él haciendo que su nerviosismo se tornara en imprudencia. ¡¡ Iba en una moto y se iban a matar !!. El flaquito no se lo podía creer. Al parecer la Vaca Flaca había finalmente llegado al matadero y el esplendor de su vida pasada estaba por regresar.

Tomaron una avenida grande de una ciudad grande (no quiero dar mas pistas, para no delatarlo a la criatura, jajaja) y pusieron rumbo a una conocida zona de marcha. Ella le inquirió que la llevara a cenar, pues tenía hambre. Para él eso no era problema porque había hecho acopio del suficiente dinero (creía) para afrontar tal necesidad.

Se pararon en un restaurante de comida rápida y de reciente apertura cercana al lugar donde estaban. Por su novedad todo el mundo se encontraba en él (era el sitio de moda). Se desmontaron de la moto y ella lo tomó de la mano.

El flaquito se espantó pues todo el que lo viera tomado de la mano de ese "angelito" (sus "angeles" solían tener mas edad) y con esos atributos tan exagerados como visibles, pensaría que no eran padre e hija en una tarde de merienda. Consideraba que era un acto innecesario y esto a pesar de que ella era lo suficientemente agraciada como para acaparar toda la atención (claro). Nadie se fijaría en él porque, además, por encima de la ropa a ella se le veía la presunta falta de clase y la podían confundir con ese tipo de chicas que se dedican a ese oficio tan antiguo como demandado.

Pero bueno,  entraron al restaurante y apareció el malvado señor MURPHY. Nadie de los comensales lo conocía, excepto uno: en especial el hermano de su última EX. Se reconocieron y sintió la suela del zapato de Murphy estrellándose contra su trasero cuando escuchó a su "excuñado" decir “MIIRAD si es el ........ (le dijo por su nombre real) ......... flaquitoooooo". Se encontraba en una mesa cercana a la puerta, como haciendo guardia y sentado con bastantes personas (cientos le parecieron a él). Ni se atrevió a escrutar bien la mesa intentando evitar que sus ojos se cruzaran con su los de su EX, no su "excuñado", sino su EX EX. ¿Y si estuviera alli?. Tierra trágame, diría. Con dolor en el trasero, hizo un gesto de saludo con su mano libre y se sentó en la mesa desocupada mas lejana que encontró. Consultó la carta sin levantar la vista ni un instante, pidió la comida y se dispusieron a esperar.



Murphy no debió tener infancia ni familia, ¡¡ que muchacho de juegos pesados éste !!. PUMPKINA, que no había participado en la elección de los manjares y que, al parecer por lo emocionada que se sentía de que la hubieran llevado a ese lugar tan bullicioso y tan de moda entonces, se accionó como un resorte y se puso de pie. Sacó su teléfono móvil (aun no se sabe de donde) y le pidió al flaquito que le hiciera una sesión de fotos cuasiprofesional. Y alli estaba él, sentado con la mandíbula inferior descolgada; y alli estaba ella, con su tremenda sonrisa, de pie y con el brazo extendido pasándole el diabólico aparato y haciendo ya sus primeras poses. Él no daba crédito a lo que le había pedido ¿Fotos? ¿Ahora? ¿Y más de una? ¿Posaaaando? PUMPKINA: “Siiii y sácame linda, que se me vea requeteguapa, otra, otra, otra…y otra mas”

Es increíble de lo que son capaces los varones con tal de intercambiar fluidos, pues a pesar de las burlas entre dientes de los comensales vecinos (los conocidos lejanos y desconocidos cercanos), el flaquito venció su vergüenza y accedió a tomar como "mil fotos" con flash incluido. Lo del flash era para darle notoriedad a las mismas. Ella misma insistió.

Tras la sesión de fotos, la cena  y el (otra vez) manual saludo de rigor de despedida desde la distancia a la puñetera mesa de conocidos, salieron del establecimiento y montaron en la moto de nuevo. Una vez en el vehículo ella le dijo: “Vamos a comprar unos tragos a un sitio que conozco, es un barcito-remolque que está parqueado no muy lejos (en el exterior de un recinto vallado, añado yo). Yo conozco al dueño, me debe una y quiero que me vea contigo. espera que le llamo al celulal”. El flaquito, a estas alturas, ya se había familiarizado con el lenguaje de la "princesa de la boca de fresa". Se puede decir que hasta lograba entenderla y accedió "gustosamente". Eso no hacia mas que prorrogar el ansiado y maravilloso momento esperado.

El flaquito, sin saber por que razón, condujo cual ambulancia hasta ese lugar, se detuvo, le pasó a PUMPKINA un billete de 50€ y le pidió que le trajera una cerveza. En este punto se preguntó que es lo que debería de entender por aquello de "me debe una y quiero que me vea contigo". Ella se bajó del vehículo y salió disparada a la barra, mientras, el flaquito pudo ver como un extraño humanoide de dos metros de estatura y mas músculos que Hulk (aunque no de color verde, sino negro charol) salía ante la presencia de PUMPKINA y montaba un espectáculo sonoro y, desde lejos, violento.


El flaquito abrió los ojos como platos y le desapareció su presunta sociabilidad. Ya no tenia ganas de conocer a nadie. Su instinto de conservación se disparó y le gritaba: “Huye… Sálvate, eres muy joven para morir”… En cualquier otro caso, hubiera pensado diferente pero había que ver la envergadura de ese "armario de dos puertas". No se sabe muy bien por qué razón hizo caso omiso de aquel instinto de supervivencia y se quedó dudando un instante. Puede ser que las nítidas instrucciones cerebrales no llegaran a sus piernas o que llegando, éstas no respondieran. En cualquier caso, ahí estaba él; tieso como una mojama, con los ojos como platos y las piernas agarrotadas, como con las agujetas tipicas de un postpartido intenso de futbito. Y ........ como por arte de magia o tal vez porque Murphy se estaba tomando una siesta, el pleito entre Hulk y PUMPKINA cesó y no pasó a mayores. Dicho de otro modo, su intervención (afortunadamente) no fue necesaria.

Ella regresó al encuentro del flaquito, le entregó la cerveza (alucinando él de la tranquilidad y desparpajo de ella después de aquella declaración de cariños mutuos) y se le "olvidó" devolverle las vueltas. A él también se le "olvidó" momentos antes que ella le había dicho que "queria que le viera con ella". Pero claro, esos descuidos eran  lo de menos en aquellos instantes. Quedaban empatados. Ya la noche iba por 120€ o así y la vaca cada vez mas flaca pues ni medio besito siquiera. Salieron del lugar y mientras conducía con la misma presión en la espalda que antes, ella le insinuó que quería conocer su casa (la de él). Él, casi por doctrina o promesa, hubiera querido que le invitara a su casa (la de ella) pero después de todo lo ocurrido casi prefería un lugar conocido que le diera seguridad, paz, sosiego y tranquilidad. ¿Y si el tal Murphy habitara con la susodicha?. Mejor no tentar a la suerte.

Que atinada la propuesta pensó el flaquito. Al parecer habría de resolver sus problemas de cumulo lácteo seminal prostático en las facilidades de su hogar. Llegaron a su casa (la de él), se desprendieron de la ropa supérfula (ella menos, en casi un instante, si casi no llevaba), se prepararon unos tragos, pusieron música de la denominada tranquila y se sentaron en el sofá a disfrutar del calor hogareño. ¡¡¡ Vaya que si hacia calor !!!. Al hogareño se sumaba el corporal y el flaquito creia que ebulliría.

De manera inmediata PUMPKINA se metió las manos entre las piernas y comenzó a masajearse. El flaquito (aconsejado por su alegre y decidido apéndice ya gordito) al ver esto dijo MANOS A LA OBRA, se balanceó sobre ella cual resorte a lo que ella reaccionó de manera extraña pues en una maniobra evasiva lo hizo rodar por el suelo. El flaquito desconcertado (el apendice, ni te digo), desde el suelo y sin entender lo que acababa de suceder, le espetó "¿Cómo es eso, criaturita? ¿Te autoinvitas a la casa de un tío, haces ese tipo de cosas frente a él y esperas que éste se quede quieto y espectante? ...... ¡¡¡ A ver si entendemos esto de lo del lenguaje corporal !!!"

 ¡La verdad que Murphy la tenia tomada con el flaquito! ¡Y no lo soltaba!


Ya erguido la miró con incredulidad y mientras se palpaba la cabeza por el golpe recibido le preguntó ¿Qué es lo que te pasa a ti?¿Eh?. PUMPKINA con cara de loca le dijo que las cosas eran como y cuando ella quisiera y que no le había invitado a la fiesta ................. aun.

Por política, el flaquito siempre ha tenido por norma no ejercitar la lucha libre para acostarse con nadie y mucho menos con esta loca que acababa de conocer. Además existía la posibilidad de que ella luego alegara que la habían forzado y como el Sr. Murphy nunca estaba de su parte se podía meter en un lío bien gordo. Ser víctima de una comúnmente llamada "calientapollas" parece ser poco para un juez, y para una juez menos (esta última ni siquiera se te solidariza).

Por esta razón no dijo ni media palabra mas, se acabó la copa de un trago, se fue para su habitación y se metió en su cama. En cualquier otra circustancia no dejaría a una loca en su salón y se iría a dormir. Pero conocedor de que robar, no podía robar nada; blandir cuchillos, esperaba que tampoco; y además ya estaba hasta los cataplines de la tarde/nochecita que llevaba, se arropó y la dejó tranquila para que terminará lo que había comenzado "cuando y como ella quisiera". Decir también que en la cena, entre foto y bocado tuvo la oportunidad de hablar de su tierra de origen. Y como prueba de hasta donde la llevo la cigüeña, le mostró su carné, documento que el flaquito scaneó y memorizo en lo mas profundo de su disco duro. Disponía de todos los datos (otra cosa seria que el malvado Murphy actuara de nuevo y fuera falso. Pero mucha intervención iba a tener el ínclito individuo en un solo día, no?).

En ese transcurso de tiempo ya que había perdido todo el interés, casi cayó en manos de Morfeo y se "casidurmió". Esto también era raro. ¡¡¡ Si era medio búho !!!. Al rato sintió como la piel desnuda de PUMPKINA se deslizaba entre las sábanas y hacía contacto con la suya. Como era de esperar los vasos cavernosos se llenaron al instante de nuevo. Se alejó de los brazos de Morfeo (varón éste), se dio la vuelta y se instaló en los de la fémina. Se pusieron a jugetear y cuando el cuerpo cavernoso estaba mas alegre, mas robusto y justo a las puertas del paraiso, PUMPKINA lo hizo de nuevo y casi lo tiró de la cama. Ante tal reacción, la paciencia del flaquito se acabó. Se puso la ropa y le pidió que también se vistiera para llevarla a su casa (la de ella). Ya era demasiado. Que tipo de rara-loca-peligrosa había conocido ese día.


Ella replicó que no quería irse. Él insistió muy molesto por lo que, al no tener opciones, ella accedió. La llevó volando, casi a empujones hasta su casa y, sin despedida, regresó a la suya. En el camino de vuelta meditaba tratando de ponerle una puntuación a la clase de especimen con la que se había topado ese día (o mejor noche). La situaba en un ranking imaginario y sin duda la tal PUMPKINA ocupaba los puestos de cabeza , si no el primer puesto.

Llegó a la puerta de su casa sobre las 5:00 A.M., buscó en sus bolsillos y se dio cuenta de lo peor. Con el nerviosismo e ilusión iniciales, HABÍA DEJADO LAS LLAVES dentro de la casa (de la de él) y no tenía copia fuera. Bueno si, pero a 22 Km.; tendría que dar muchas explicaciones y no le compensaba.

¡NOOOOOOO ESTO NO ME PUEDE ESTAR PASANDO A MI!!! Miró al cielo, maldijo a PUMPKINA, maldijo al BADOO, maldijo AL SR. MURPHY y hasta a las VACAS (FLACAS o no).

Para no haceros el cuento mas largo, os cuento. Pudo entrar a su casa a eso de las 8:00 A.M., luego de haber desembolsado otros 70€ a un cerrajero que apareció después de llamar a miles de ellos que tenían la etiqueta de urgente y a casi todos sus vecinos para que le abrieran el portal. Eso ya se lo tenia adelantado al operario, lo de entrar al portal. La noche le salió aproximadamente por unos 200€ entre pitos (el suyo no cuenta - era gratis claro) y flautas, aun padecía de celibato vacuno y ahora la Vaca Flaca era  mas real (y su cartera realmente mas flaca también). ESE DIA CERRO SU CUENTA DE BADOO y se juró que, sin importar cuan flaca fuera la vaca, ¡nunca más recurriría a ese método para ligar!. Aun creo que lo cumple (o tal vez no).

Tuvo algo bueno la noche. Se dio cuenta del método utilizado por el cerrajero en su puerta. Asómbrense, usó una radiografía de rayos X o algo así. Nada de ganzuas u otras soluciones peliculeras. Dado que le pidió al cerrajero, una vez recuperadas las llaves de dentro por si acaso, que le dejara abrir su puerta con ese material milagroso, ahora sabe abrir su puerta (y sólo la suya) sin llaves y con los ojos cerrados. Se ha recortado un trozo de una radiografia antigua suya (del tamaño de un carné de DNI) y lo lleva siempre consigo en su cartera. Ya lo ha usado alguna vez. Sigue con su mala cabeza con las llaves y con las mujeres. JAJAJAJAJA

Ah, de PUMPKINA no sabemos nada. Se supone que sigue metiéndose las manos en la entrepierna y calentando al personal. Pero no se tienen pruebas.

Por cierto ............... PUMPKIN en castellano significa CALABAZA. Y espero que la experiencia de "mi amigo" os sirva para algo.







- DIALOGO -




Siempre he confiado en el poder de la palabra. Existen pocas cosas con más poder que una concatenación de palabras fundamentadas y sensatas. A Montesquieu, cuando nos habló de la separación de poderes que imperan hoy en día en las democracias occidentales, se le olvidó mencionarnos el poder del dinero (yo siempre con mi tema erre que erre) ....... y el de las palabras. El poder del amor es importante también pero parece que  últimamente se administra en dosis unipersonales y en la media o corta distancia. El amor universal o eterno no tiene ya demasiados adeptos y ha caído en desuso. Yo me resisto a pensar así aunque solo sea porque no sigo modas, pero ese es otro tema.

Mi confianza en el poder de las palabras me ha jugado malas pasadas a lo largo de toda mi vida. Difícilmente me muerdo la lengua ante una injusticia la haga quien la haga. Siempre he creído en el uso analgésico del vocabulario que puede reconducir una situación difícil. Iluso que es uno. Con el tiempo he aprendido que no conviene discutir cosas serias con idiotas. A estas alturas del campeonato prefiero darle la razón, que vuelva mas idiota si cabe a su casa y que se joda.

Me precio de haber dejado relegado a un segundo plano el poder de mis puños, si es que lo tienen, por el uso indiscriminado de mis palabras en mis últimos (hago cuentas) 37 años. Afortunadamente, no he tenido que utilizar otro método de convicción que la razón a través de la palabra desde hace tanto tiempo que a veces pienso que, cuando aún utilizaba medios expeditivos al razonar, no disponía siquiera de extremidades; era un simple (o complejo, según se mire) espermatozoide.

La última vez que recibí un impacto facial lo "degusté" sorpresivamente mientras me disponía a pasarle mis libros a mi amigo mas querido de la niñez en una época en la que ninguno de los presentes en el incidente presentaba pelos en el pecho. Luego, con la boca, mi ánimo y mi autoestima dolorosamente ensangrentados, me dispuse a aclarar el motivo de la discusión que no era otro que la profesión de mi (santa) madre. Había, en principio, disparidad de criterios: mi oponente, sin haber hecho un master ni tener mayores datos al respecto, creia que mi (adorada) madre profesaba la profesión femenina más antigua del mundo, y yo insistía en que se dedicaba a "sus labores". Ese mismo día llegué a varias conclusiones:


- que no conviene distraerse en una discusión y que, en principio, hay que colocarse a una distancia proporcional a las diferencias que tengan los contertulios.
- que las discusiones se ganan o pierden según sean las convicciones y la fe en ti mismo
- que no conviene dejar de lado la inteligencia ni la educación ni la cultura (libros) ni siquiera cuando tu interlocutor parece no apreciarlas.
- que seguir los dictados de tu corazón y hacer que intervengan decisívamente en una discusión puede resultar beneficioso o perjudicial según contribuyan a tu ánimo.
- que desde que se inventó la famosa patada testicular, ningún enemigo es tan grande.
- que hay que identificar correctamente al enemigo y analizar el lenguaje no verbal rápidamente con el objeto de tomar las decisiones correctas (entre las cuales se puede encontrar usar ávidamente las piernas en la dirección adecuada)
- que aquella tan manida máxima de que "dos no se pelean si uno no quiere" no es del todo cierta, al menos en el planeta Tierra. Debía sustituirse por "basta que uno (incluso si eres tu) quiera pelea para que tengas un problema"
- que sufrir un primer revés no indica perder el enfrentamiento. Incluso puede convertirse en revulsivo y acicate de tus propias posibilidades; pensemos en las remontadas del Madrid.
- que nunca te beneficiará dejar al otro decisiones relativas a cuando, como o donde iniciar las hostilidades
- que tu seas honesto en todo el proceso no garantiza que el resto de los actores conozca siquiera el concepto. Dicho de otro modo, que tu no seas torero y tengas claro que los toros son vegetarianos no garantiza que el toro lo sepa y/o que no te embista.
- que cuando veías peliculas de Kung fu en la tele, lo que realmente visionabas son coreografias resultonas dificilmente extrapolables a nivel practico. A esta misma conclusión creo que llegó este mi último oponente callejero.

Para una única experiencia, no diréis que no me cundió el asunto. A partir de entonces he procurado tenerlos presente en situaciones embarazosas y gracias a ello (o al destino, nunca se sabe) no he proporcionado o degustado puñetazo alguno. Algún "enganchón" que otro, sobre todo con personajes ataviados con uniforme, con veteranos intransigentes en la Mili o con fuerzas de seguridad ciudadana en los intensos y míticos años 80 por ejemplo, pero poco más.





- AMISTAD 

Tengo muchos conocidos algunos de los cuales también son, por suerte para mi, mis amigos. En eso soy muy afortunado. Me precio de no haber perdido jamas a un amigo. Y me precio incluso de tener a alguno de ellos desde la mas tierna infancia. Bueno para ser honesto, una vez perdí un "pseudo-amigo" por un asunto de faldas (ajenas), y lo "recuperé" algo así como ...... ¡¡¡ 26 años después !!!. No soy nada rencoroso, jajaja. Esto si que daría para una buena y dilatada entrada del blog, pero lo dejaremos para otro día.

A lo que vamos, que si cada uno pone de su parte, todo es mas sencillo. Que si los roces y fricciones se van solucionándose en el día a día, las posibilidades de que no se te vayan de las manos las relaciones con tus amigos crecen exponencialmente. Tengo la rara habilidad de conocer algo mas que la mitad de la mitad de lo que las personas me muestran. Llámalo superpoder o séptimo sentido (el sexto vale para otras cosas). Esto es especialmente valido para la amistad. Los datos que conoces de tus amigos, si son eso, amigos, son infinitos; y crecen con el tiempo a 
medida que te enorgullecen y que te decepcionan, a medida que tienes vivencias con ellos, a medida que  viven tu vida y tu las suyas. Alguien dijo que un amigo es quien, a pesar de que lo conoce (casi) todo de ti, te quiere. ¡¡¡ Cuanta razón tenia !!!. Y te quiere con tus virtudes y tus defectos, con tus aciertos y con tus errores, con tus manías, con tus caprichos, con tu pasado (muchas veces vivido a su lado).....

Bueno pues aun así nunca las tienes todas contigo. Te puede saltar la liebre, te puede salir rana, la mona puede vestirse de seda, te puedes empeñar en darle miel a un asno en balde, te puede surgir un cerdo y aun no ser el día de San Martín, o un perro ladrador, o una cabra que (como sabemos) siempre tira para el monte, te puedes dormir cual camarón, puede llegar de lechón e irse de cochino, etc, etc ... ¡¡¡ hay que ver el juego que da la fauna y los refranes !!!

Dicen que "la familia te toca, y a los amigos los eliges tu". Pues bien, he tenido mucha suerte en lo primero, en la lotería; y bastante buen ojo clínico en lo segundo, en lo que de mi responsabilidad depende. La amistad es un afecto recíproco entre dos o mas personas que no pertenecen a la misma familia. La amistad en su estado puro es incondicional, y en sentido estricto, eterno. O lo que es lo mismo: los verdaderos amigos no se juzgan ni se envidian, se comprenden. Así, la amistad sobrepasa los valores individuales y temporales, es una mentalidad, una forma de vivir en complicidad, un lazo particular que une a los seres humanos. La amistad es un regalo del cielo. Es una llama gemela con la que compartir vivencias de toda una vida.

La amistad es confianza, es honradez, es complicidad, es saber aceptar a quien elegiste querer con sus altos y sus bajos instintos, es saber escuchar y saber a quién confiar ciertas cosas de nuestras vidas,... Es encontrar comprensión sin necesidad de hablar, es poder compartir las alegrías, las penas, las lágrimas, las dudas,... En definitiva: la amistad es una bella mezcla de sentimientos. Es tal la cantidad de virtudes que tienes que volcar en la verdadera amistad, y tal la cantidad de defectos que tienes que dejar de lado, que podriamos decir que es un sentimiento único e inigualable.

Solo se ve superado (o igualado, según se mire) por el sentimiento que te provoca alguien de distinto sexo (si eres hetero) o del mismo (si eres homo). Pero claro, son sentimientos distintos y muchas veces complementarios. Dificilmente te consideras amigo de tu pareja o pareja de tus amigos (si eres sensato, creo) y va a ser mejor así. Conviene no equivocarse. Cada cual para cada cosa. Intentar que tu pareja sea tu amiga entraña los mismos peligros que intentar que tus hijos o tus padres también lo sean. Un niño no necesita que sus padres sean sus amigos, necesita que sean padres; un adulto no necesita que sus hijos sean sus amigos, necesita que sean hijos; un hombre o mujer no necesita que su pareja sea su amig@ (y en esto reconozco que hay mas confusión), necesita que sea su pareja. Pretender esto es como pretender que la vida te proporcione lo mejor con el mero hecho de vivirla, o pretender que un toro no te envista por el mero hecho de que seas vegetariano.

Y hasta aquí todo bien; pero la vida no es de color de rosa. No vivimos en los mundos de Yupi, en un pais de hadas y duendes. En la amistad, como en el amor, existen "amistades" peligrosas. Aquellas que te hacen daño, muchas veces sin tu advertirlo. Como aquel que habla mal de ti a tus espaldas (o exactamente como eres porque te conoce bien y sabe de tus confidencias), o quien te quiere y por eso te hace sufrir con su conducta confianzuda, o quien a la mínima oportunidad te despelleja, o quien lleva años trabajando contigo y aun no se ha esforzado por proporcionarte una pizca de complicidad, o quien descarga sus frustaciones y sus miedos sobre ti en aras de una supuesta relación de amistad inexistente, o quien te toma por sopa ninguneándote y  a la minima expresión. 
Ciertamente si (dirán ustedes), esos no son nuestros amigos; pero muchas veces los consideramos así y desconocemos estos aspectos turbios de nuestra relacion con ellos. Bueno será identificarlos pronto para que el daño colateral y el dolor de sus perdidas no hagan mella en nuestras conciencias, para que no dejemos de creer en la sana amistad.


Y ¿que se debe hacer cuando nos encontremos con alguna de estas "amistades" peligrosas?. Nada ¿Pero como que nada? diran ustedes. Pues eso, nada. Primero porque no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. La indiferencia es la mas sensata de las venganzas. Y segundo, porque así no damos información relevante al enemigo. No terminamos por mostrarle que ya lo sabemos y que a partir de entonces ya no nos volverán a hacer daño. La conviertes automáticamente en insana amistad y en ignorante. Todo de un plumazo



                                           El gusano y el escarabajo



- TELE -

Ya no recuerdo cuando deje de ver la tele en directo. (Casi) toda la que veo está grabada. Los partidos de futbol o las grandes  noticias en directo no, pero casi todo lo demás. Me gusta "controlar" en mi sobre todo, eso. El numero y clase de anuncios que digestiono. Si llego a ser un borrego consumista , seré el borrego que yo quiera ser. Luego ya no controlo mucho mas de mi. Diría (y dicen) que soy un barco a la deriva pero con timón, que a veces uso. Con un buen golpe de timon se pueden hacer grandes cosas, incluso sanas locuras.


Y es que, como dice Martha Medeiros, ".... muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce. Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú". Y ahí voy yo. La tele nos lleva al sedentarismo y a que nuestro cerebro se vuelva cada vez más perezoso. Por sí solas, estas dos razones bastan para apagar la tele ipso facto. Pero hay más, muchas más. Pensemos en lo que podríamos estar haciendo durante el tiempo en el que estamos viendo la televisión…
 Si en lugar de ver la tele nos va a dar por delinquir, por ejemplo, pues ver la tele va a resultar beneficioso, claro; para nosotros y para la sociedad en su conjunto. Pero si en lugar de ver la tele vamos a dar una caricia, dedicarle un tiempo a un anciano o disfrutar de una puesta de sol o de un buen libro, podremos concluir que ver la tele es clarisimamente una perdida de tiempo.



El caso es que la televisión, bien utilizada, bien administrada, bien digerida, puede facilitar el día a día. Por ejemplo, supone un método instantáneo de desconexión y relajación para quien llega tarde de trabajar. Es el momento de ponerse cómodo, encender la "caja tonta" y dejar de pensar en las contrariedades surgidas. No hay nada peor que ponerse a pensar en los pequeños problemas del día a día, porque empiezan a surgirte problemas que ni tienes, o por lo menos desconocías que tenias. En ese sentido, ver la tele te llena un vacío que, de otra manera, rellenarías de pequeñas sandeces que, unidas, hacen un gran todo inasumible según a que horas. También destaca otra gran virtud: hace compañía. De hecho, uno puede llegar a sentir como cercanas a ciertas personas que salen por la tele. El problema viene cuando se descuidan relaciones personales para dedicar ese tiempo a personas que quizás jamás lleguemos a conocer, cuando empezamos a preocuparnos por la dieta de la famosa   o cuando nos tomamos a pecho las trivialidades de los personajes mal llamados del "corazón". Existen, ademas, personas con poca o nula movilidad para las que la tele puede resultar terapéutica.


Es curioso, el otro día vi un ranking de los personajes televisivos mas queridos por los españoles (Gran Wyoming, María Teresa Campos o Iñaki Gabilondo entrelazados con Paquirrín, Belén Esteban o  Tamara -Ámbar o como se llame-) y, ciertamente, ahora me explico los gobiernos que venimos votando últimamente. Gobiernos y personajes televisivos que no son otros que los que "nos" merecemos. Para el voto político o institucional y para eso de los votos de las audiencias deberíamos exigir un mínimo de preparación.  Algo parecido a lo que nos exigen para conducir. A nadie se le ocurriría otorgar el permiso de circulación a quien no sabe, por ejemplo, que en España se conduce por la derecha. Pues bien, otorgamos derechos tan insensatos como este a personas que, políticamente y culturalmente, nos llevan marcha atrás y, a veces, en dirección opuesta. Pero comprendo que en esto soy bastante "revolucionario" o utópico. Lo de examinar a quienes van a decidir contigo tu futuro (politico) próximo, o a quienes le van a dar pistas sobre "nuestros" gustos a las empresas audiovisuales, no lo verán mis ojos. 
Y estoy por decir que no lo verán mis ojos afortunadamente. Ya son bastantes los recortes de derechos que padecemos como para añadir uno mas; si uno es inculto politícamente o culturalmente, no participaría de estos dos circos mediáticos. ¡¡¡ Y hasta ahí podíamos llegar !!! Déjennos elegir a nuestros corruptos y a nuestros payasos televisivos, diran ustedes.
 
Hasta donde yo sé:

- si juegas a la pelota o haces castillos de arena en una playa desierta, te pueden multar
- si te carcageas subidito de decibelios a altas horas de la madrugada por la calle, te pueden multar
- si paseas antes o después por donde ha habido (o habrá) una manifestación "ilegal", te pueden multar
- si te sube la libido y se lo demuestras instantánea y públicamente a tu pareja (o acompañante), te pueden multar
- si fumas a las puertas de un hospital o un colegio, te pueden multar
- si alicatas tu cuarto de baño (el tuyo) sin comunicarselo a tu ayuntamiento, te pueden multar
- si plantas (solo plantar, sin consumir) una mata de marihuana en una maceta porque te parece bonita la susodicha, te pueden multar
- si atas tu perro a una farola y te tomas un café en el bar mas cercano a esta, te pueden multar
- si bebes una cerveza en un parque, te pueden multar
- si andas por la calle con un cartel que diga "Abráceme, es gratis", te pueden multar
- si das de comer a las palomas, te pueden multar
- si te equivocas y subes a otro tren, aun teniendo billete (equivocado si, pero probatorio de que no eres un listo), te pueden multar
- si cruzas la calle y hay un paso de cebra a tomar por c....., te pueden multar
- si te bajas del coche en una carretera sin llevar el famoso chalequito, te pueden multar
- si te disfrazas de policía en Carnavales (no de Cai) y lo bordas, te pueden multar
- si te acuestas en un banco (de madera, no de los que roban) para dormir la siesta, te pueden multar
- si haces fotos con flash en determinados sitios, te pueden multar
- si cortas una flor en un parque y se la regalas a tu amada, te pueden multar
- si pegas en una farola un cartel pidiendo trabajo o en tu coche (el tuyo) un anuncio vendiéndolo , te pueden multar
- en fin, si te tiras un pedo y se demuestra que has sido tu (los otros presentes son un politico, un juez y un policía, por ejemplo), te pueden multaaaaar.


Osea, que casi es mejor que te enumeren lo que esta permitido; terminariamos antes. Y si, estando así las cosas, añadimos alguna prohibición mas, a saber, la de no poder decidir quien nos engañará durante los próximos  cuatro años o la de no poder decidir a quien preferimos ver por la tele, a Paquirrin o a Goitisolo, pues estariamos "aviaos".



Pero bueno, centrémosnos otra vez en lo que nos ocupa; que me vengo arriba y, claro, así no se puede. Tendremos pues que concluir que, mientras que no nos pasemos dedicándole excesivo tiempo y atención a la "caja tonta", esta no nos “robará” nada. Es mas, igual nos proporciona cosas. Ver simplemente un Telediario, ademas de mantenerte informado de lo que ocurre por ahí afuera, te puede proporcionar conocimientos de geografía (si te hablan del tiempo que hace por España), de historia (si te cuentan una noticia y sus precedentes), de ciencia (si te hablan de fecundación in vítro, por ejemplo), de economía (si te hablan de la pariente -prima concrétamente- del tal Riesgo), etc.... 

En cambio, como se nos ocurra permanecer las horas muertas en frente de ella, además de vista, nos robará energía, tiempo y ganas de hacer cualquier otra cosa. Ver la televisión es un hábito. Dedicarle muchas horas, un mal hábito. Y la mejor manera de deshacerse de un mal hábito es sustituirlo por otro más beneficioso.

Y nos ha faltado mencionar como el rato que estamos frente al televisor hace que a veces se consuma “comida chatarra“ (como se dice en Venezuela y en algún otro pais sudamericano) casi compulsivamente. Me gusta mas este termino que el de "comida basura". La basura es mas digna. Con la basura se pueden hacer grandes cosas a través del reciclaje. Pero, ¿por que la televisión provoca el consumo ingente de este tipo de comida?


Huesos de pollo después de estar sumergidos durante dos días en agua con pimentón (izquierda) y coca cola (derecha).




Primero, porque los anuncios sobre aperitivos,chocolatinas,patatas fritas, hamburguesas, pizzas, y un amplio etcétera, continuamente nos bombardean desde la (ahora ya mal) llamada pequeña pantalla. Un estudio sobre los anuncios alimentarios en televisión ponía luz en este asunto. Los anuncios de televisión sobre todo estaban enfocados en cuatro grandes pilares: los desayunos con cereales azucarados, las bebidas gaseosas, los dulces y los aperitivos salados. Además, la promoción de tiendas de comida rápida, es posible que convierta a este grupo en el quinto elemento. Las técnicas publicitarias son muy variadas. 
Una de las más frecuentes consiste en pagar a estrellas del deporte o de la música para anunciar comida "chatarra", o en hacer 'regalos sanos' a los mas jóvenes, como balones de fútbol, a cambio de envoltorios de productos, como chocolatinas. La industria que fabrica alimentos sanos necesita aprender de las compañías de comida "chatarra" la forma de promocionar sus productos, alimentos como la coliflor, las coles de Bruselas, el brécol o las berenjenas no son anunciados lo suficiente.Y claro, así no se puede conseguir que nuestros pequeños, por ejemplo, siquiera las conozcan. Probarlas, y que les guste, seria ya imposible de conseguir. 


En segundo lugar porque el sedentarismo de ver la televisión, casi siempre desde el sofá y casi siempre en posición horizontal, determina una dejadez y una poca predisposición para confeccionarte comida sana. A nadie le da por prepararse un buen guiso o una suculenta ensalada viniendo de esas posturas . A lo mas sano que se llega es a una pieza de fruta o a un producto lácteo. Cuanta mas televisión se consume al día, peores hábitos alimentarios saludables se alcanzan, entendiéndose por estos una mayor ingesta de frutas, verduras, cereales y alimentos ricos en calcio y un menor consumo de aperitivos, comida rápida y bebidas azucaradas.





- AMOR -


Ya no sé que tren
coger. Lo prometo. He subido a tantos trenes de los que me debí bajar en marcha, aunque me hiciera (mucho) daño en la operación; y he dejado pasar otros por tantos motivos que, definitivamente, ya no sé cual coger. Permanecer mucho tiempo en trenes que no se debieron coger es tan insensato como no coger aquellos otros que pasan despacito, como incitándote a la subida. Además, no hay que desdeñar los viajecitos cortos, esos que se hacen por lo que llaman "un conocer".   




Me he vuelto (creo) adicto a las (creo también) mal llamadas "chicas malas" y alérgico a las que me puedan hacer bien, no necesariamente mejor. Dicen que las chicas "buenas" van al Cielo y las "malas" a todas partes. Bueno, pues yo no he ido aún al Cielo y las que me encuentro por ahí, por tanto, son las chicas "malas". 


Vivo de casualidad en casualidad y, aunque permanecer en el anden tiene también su aquel, yo soy aventurero; no lo puedo evitar. La forma mas efectiva de que haga algo insensato es que yo mismo me diga algo parecido a: "a que no tienes cojones de ........" Y zas, ya está hecho. Y claro, así no se puede. Me deben gustar los bombardeos; y casi puedo decir que voy cogiendo experiencia. 

Los que han ido y sobrevivido a la guerra vienen diciendo que la mejor forma de sobrellevar un bombardeo es meterse en uno de los cráteres dejados por el bombardeo anterior. No es muy exacto, debo añadir. Me he visto acurrucado en uno de esos cráteres viendo como las bombas caían a mi alrededor y muy cerca. Sobrevives si, pero la pasas canutas. Al final, creo que todo es cuestión de suerte.



Pero, independientemente de eso. ¿Alguna vez has tenido un gran amor? No un amor de ir de bares o ir por ahí de excursión, o un acompañante de juergas, sino un amor de los que se te agarran en el pecho y parece que no puedes respirar. Esos de los que parece que tu eres la aspiración y ella (soy hetero cúbico, confieso) la inspiración o viceversa. Esos en los que si faltara uno de los dos te ahogarías o eso te parece. Pues yo sí, y ese/os gran/des amor/es no se olvida/n en la vida. Aunque solo sirva para hacerte distinguir el "verdadero" amor del "rollito" (de primavera como en los chinos, jaja). Pero llega el momento en el que se te olvida por qué se acabó. 
Si no tienes la suerte de poderlo conservar y sólo recuerdas que es (fue) "tu" gran amor, se desvanece de tu memoria. Algunas veces ni eso, solo recuerdas que es (fue) "un" gran amor, pero sin detalles. Es impresionante a lo que puede llegar la mente humana por puro instinto de supervivencia emocional. Hay quien dice que amar te convierte en débil, que es mejor evitarlo..... y puede que algún día le dé la razón: porque si no te enamoras no deseas, si no tienes no echas de menos, si no ganas no pierdes después. Sin embargo, yo aún pienso que quizás la vida es demasiado aburrida para poder resistirse al juego del amor. Y eso a pesar de que las espectativas depositadas en la otra participante no sean muy prometedoras, de que no se quiera, deba o pueda comprometer, de que esté ya comprometida y, mientras ves si te compensa, caes en manos de Afrodita, de que viva en el quinto pino, de que depositar su cepillo de dientes junto al tuyo implique llevarte la agenda.... Yo, tonto de mi, aun creo que merece la pena intentarlo. No sé si los capítulos de La Casa de la Pradera engullidos en la niñez tienen la culpa.


De todas formas, a veces creo que el amor es pura ciencia; arte también, pero mas ciencia. Es pura Física y Química, y hay que entrenarse y tener conocimientos de ambas materias porque si no te suspenden y suspendes también tu a los demás. Puedes pasar varios controles periódicos, incluso ir aprobándolos, pero al si final no pasas la Selectividad (que viene de seleccionar, de selecto, no perdamos la perspectiva) lo tienes todo perdido. No olvidemos lo que nos pasa (pasó en mi caso) en la Selectividad. 
Si bien esa prueba es para medir nuestras cualidades cognocitivas, prepararse para ella siempre saca lo peor que llevamos dentro. La humildad se transforma en inseguridad, el esfuerzo se transforma en obsesión, la dedicación en trauma... algunos recurren a la automedicación, a los remedios de la abuela mientras que otros se aferran a la seguridad que da sentirse parte de un grupo, y calcan lo que hacen (hicieron) los amigos. Y todo aquel que está acostumbrado a saltarse las normas, se las saltará de nuevo. Copiará, pero hay materias en las que no hay soluciones únicas y si tiras de "chuleta" puede que te equivoques. Y si, puedes presentarte de nuevo a los exámenes pero es mas duro y quien un día te calificó y ahora vuelve a hacerlo sabe mas de ti, y sabe que un día no estuviste a la altura de las circunstancias. 

Conviene pues aplicarse cada día para no perder el compás, y eso se consigue mejor con interés, con motivación, con esfuerzo. Hasta aquí la bella teoría, pero el crudo examen es el practico. Se te puede atragantar la "asignatura". Puedes haber probado de todo y no hay manera. Es el momento de pensar que, aunque te guste la materia a estudiar , no estás hecho para ella, o te está quitando la vida. Siempre te queda ese extraño sabor agridulce de saber que haces lo correcto pero no lo deseado. Es ahí cuando te vuelves a encontrar de nuevo con el reto de volar solo, que no en solitario. 

Pero la evidencia de esas experiencias hacen que cuando vuelvas a sentir mariposas en el estomago no vayas al medico, al gastroenterólogo; cuando vuelvas a creer que no hay mejor vida sin ella (sin otra ella) no vayas al psicólogo, o al psiquiatra; cuando vuelvas a correr a su lado en cada momento libre no te apuntes al gimnasio, no a estas alturas del campeonato.
A pesar de todo lo expuesto, debemos gritar ¿¿¡¡ VIVA EL AMOR !!??
 

- RELACIONES (horizontales) CON LAS MUJERES -




Las mujeres lo tienen fácil. Tan fácil como correrse el flequillo o enseñar media. Algunas lo consiguen sin tener flequillo y yendo en pantalones (largos). Estas son las nominadas para nota. Es una rara habilidad la suya y también la nuestra, la complementaria. Sin su habilidad no tendríamos la nuestra y viceversa. 




Además, ellas tienen otras habilidades (dicen que las rubias alguna menos pero no esta comprobado científicamente) pero fundamentalmente esa.  Debe venir de serie en el cromosoma X, del que tienen dos, y no en el Y. El cromosoma Y debe ser bastante lelo en esto y, chas, ese nos ha tocado a nosotros; es mas, es como poco la mitad de nosotros. Ellas cuentan ademas, y solo en esto creo, con la experiencia y el apoyo de las madres, las abuelas, las amigas, las compañeras de trabajo, la vecina del quinto, las medio-pensionistas (que sé yo; son una Legión) y debe resultar de lo mas "natural" del mundo.

Dichas habilidades son conocidas por las leonas, las "pájaras", las lobas, las tigresas y hasta por las cucarachas. Y claro, el cucaracho, el tigre, el lobo, el pájaro y el león, a verlas venir. Existe también otra teoría (a la que yo cada vez doy mas crédito, iluso que es uno) que dice que pulula por ahí una especie de Manual Secreto, de una tal Señorita Pepis, creo, que todas leen desde pequeñas y que hace que, llegadas a la pubertad, están a años luz de nosotros. Claro, reducir esa ventaja en solo una vida es difícil a la par que cansino.

De todas formas es curioso, el ser humano está en la cumbre de la piramide animal y cada vez nos desnaturalizamos mas pero en esto del triki-triki no hemos evolucionado nada. Nosotros digo, los varones. En general el ser humano tira menos del instinto y mas de la intuición (es mas lo intuitivo limita a lo instintivo), Pero es que en esto del "triki-triki" somos instintivos, nada racionales. Todo el mundo sabe que los humanos varones tenemos el intelecto entre las piernas y el humano hembra distribuido por todo el cuerpo. En eso nos vuelven a ganar de calle y contra eso poco se puede hacer. Además cuando la razon entra en juego todo esto se desmorona y se complica muchisimo.

Hay cuatro puntos en particular, cuatro necesidades básicas que tienen todos los animales: comer, dormir, reproducirse y luchar (o defenderse). Estarás pensando: por supuesto, los humanos también. Pues si, tenemos exactamente las mismas necesidades o hacemos lo mismo que todos los demás (aunque podemos tener relaciones sexuales solo por placer y no deberiamos tener la necesidad ni de reproducirnos -gracias a la ciencia- ni de luchar -gracias al sentido común, que es el menos común de los sentidos). Pero aquí no hablamos de reproducción, sino del "triki-triki". 


También tenemos serias diferencias. El ser humano es el único animal que se pasa la tercera parte de su vida en el nido, el único que usa casi en exclusiva algo como la razon, el único que fabrica utensilios (incluso sexuales) casi compulsivamente, el único que es capaz de ser sádico (incluso masoquista), el único que conoce el lenguaje oral, escrito y por gestos, el único que es capaz de degradar su medio ambiente o su hábitat, el único que usa la sintaxis (que no la inteligencia - ya se sabe que hay diferentes tipos de inteligencia animal) y la conciencia (que no la experiencia - también se sabe que los animales aprenden mucho mas de la experiencia que nosotros), el único que es capaz de sentir odio, ira, despecho o rencor, el único que puede tener sueños, metas, prioridades, el único que puede ver belleza en las formas y sentirse maravillado con esta, el único que puede reír y llorar, el único con el concepto de la bondad y la maldad, de la prisa, la avaricia, la muerte… los únicos capaces de hacer juicios, es de las pocas (junto con el bonobo -Pan paniscus-) en el reino animal que copula cara a cara, lo cual tiene implicaciones emocionales de gran relevancia para la especie, etc .......


Podríamos decir que la conducta sexual humana resulta más compleja que la animal, básicamente porque es objeto de una decisión personal donde intervienen factores que los animales no tienen en cuenta y la mejor prueba de ello es la desaparición de las etapas de celo en las hembras. Detengámonos un poco en esto. Las hembras humanas tienen ovulación oculta, y sin embargo, la mayoría de los animales hembras muestran señales externas características cuando están en celo. ¿Habiais reparado alguna vez que el ser humano es el único ser planetario que desconoce cuando la hembra, incluso "su" hembra, entra en celo?. ¿Y os habíais dado cuenta que la hembra humana es la única hembra planetaria que domina "absolutamente" la ovulación y sus consecuencias? Esto no las coloca en la cúspide de la pirámide evolutiva, sino mas allá, levitando sobre todos los demás seres y desde luego sobre el humano macho. Esa informacion es personal e instranferible. No me imagino a los machos humanos, sobre todo a los alfas, olisqueando encorvados por aquí y por allá. Mucho menos me imagino a las mujeres con un cartel en la frente similar al de los taxis (libre u ocupado). Pero ciertamente, no es una informacion desdeñable que evitaría en infinidad de casos calentones testiculares sin sentido. 


La hembra humana mantiene relaciones sexuales (no reproductivas) cuando no está en celo. Las hembras de la mayoría de las especies animales, solamente tienen relaciones sexuales para procrear. La mujer en tiempos remotos necesitaba que el hombre le acompañara a ella y a sus "cachorros" para sobrevivir; él les proporcionaba protección, seguridad y alimentos. Entonces se las ideó para conservar al hombre a su lado. Así, sostuvo las relaciones sexuales más allá del celo y de la simple procreación y conservación de las especies. El hombre, con su elevada carga genética ordenándole sembrar la especie, pero teniendo que pelear y arriesgar su vida por cada mujer en celo, prefirió mantenerse al lado de quien le proporcionaba amor y cuidado, amén del sexo, sin tener que pelearse cada vez. De esta manera se puede observar que las mujeres seleccionan a su pareja de acuerdo a parámetros prácticos, mientras que los hombres prefieren atributos carnales y fisonómicos. 

Para el hombre buscar proporción en los senos, las nalgas o los cachetes femeninos no será mayor problema, sin embargo para la mujer, ¿Cómo podría responder a quién es el más fuerte: un millonario o un fortachón musculoso? La seguridad, la protección y los alimentos, en la vida presente, no los dan los músculos como en la prehistoria, ni las habilidades para cazar o pescar, sino los recursos que disponga. Luego, ¿como responden a esta pregunta?. Pues fácil, tiran del Manual de la Señorita Pepis (volumen II): para el triki-triki prefieren el musculoso (atienden al físico, vamos, como nosotros. No son tontas) y para casarse al millonario. Otra vez nos ganan en esto; su abanico de posibilidaddes es mas amplio.

Es bueno destacar que surgen otras concepciones que indican que la mujer comenzó a tener sexo con los hombres, aunque no fuera para concebir, simplemente porque le gustó y, dado que el ser humano piensa y crea, a diferencia de los animales, pues decidió hacerlo. De todas formas, y aunque parezca una obviedad, nuestra sexualidad y las posibilidades de reproducción  son fruto de una decisión personal (y entiéndase esta palabra como antónimo de animal). Siempre se ha dicho que "dos no pelean, si uno no quiere". Bien pues también se puede afirmar sin temor a equivocarnos que "dos no triki-trikitean si ella no quiere" o dicho mas finamente "el hombre propone y la mujer dispone"
Y todo esto a donde nos lleva. A que el varón de la especie humana, del homo sapiens, se diferencia del varon de otras especies en muchas cosas, pero no en lo del triki-triki (en lo esencial, vamos). Digamos que el hombre ha evolucionado menos en sapiencia y en lo que a sexualidad se refiere; o que la mujer ha sabido adaptarse mejor a la evolución de las especies en todos los aspectos, y sobre todo en este.


¿Cuales son las consecuencias practicas de todo esto? Pues que la mujer tira del flequillo y de media y ya. Y el hombre tiene que hacer malavarismos virtuosos y verborreicos, a veces dilatados en el tiempo, para conseguir lo mismo que consiguen ellas o a veces peor. A todos nos ha pasado: la nota media de una hembra va subiendo de forma espectacular con el paso de las horas de jubileo nocturno y con el paso del componente etílico por nuestras gargantas. 


Se que con estas disquisiciones, análisis, o reflexiones me puedo ganar (de hecho me las estaré ganando) la antipatía de mas de la mitad de la población. Y ademas, de la parte de la población que mas me puede interesar para esto del triki-triki. No es moco de pavo. Admiremos mi valentía o mi irresponsabilidad, segun se mire. Como contrapartida, igual recibo un suave toquecito en la espalda o un guiño cómplice de la casi otra mitad de la población. La que no me vale para el triki-triki, pero no se puede tener todo en la vida. Indudablemente hay que ser honestos y llamarle a las cosas por su nombre. El llamado "sexo débil" en esto de los bajos instintos goza de unas ventajas "naturales", sociales, físicas y mentales que lo convierten en "sexo fortisimo". Y sospecho que para dentro de otros varios millones de años las diferencias van a ser mas abismales.

Como todo el mundo sabe, la ignorancia es una de las cosas mas terribles de esta vida, sobre todo para los que rodean al ignorante porque este, como es ignorante, ni se entera. Pero es que mucho me temo que el conocimiento de todo esto va a resultar baladí. Solo sirve para poder determinar el terreno que andas pisando y no llamarte a engaños, pero para poco mas (bueno, ahora que lo pienso no es poco)








- DEJADEZ (o llamalo equis) -  

A veces pienso que no soy vago. Simplemente tengo una relacion extraordinariamente liberal con mis obligaciones. La vagancia o dejadez tiene por sinónimos la negligencia, la pereza, el abandono, la desgana, el desinterés, la apatía, la desidia, la incuria, la indolencia o la apatía. Y yo no me encuentro identificado con todos y cada uno de esos conceptos. Alguno me cae simpático incluso, pero no me identifican. Echo la vista atrás y concluyo que hacer grandes esfuerzos, pegarme carreras, poner empeño en algo, solo lo he hecho una vez en mi vida. Pero de eso hace tanto tiempo que apenas me acuerdo. Era aun espermatozoide.
Dicen que los animales con mayor inteligencia, y sobre todo los jóvenes, a veces parecen contradecir la máxima de no desperdiciar energía. Son muy activos y no paran casi nunca quietos. Esta actividad tiene la utilidad de conseguir mejores habilidades o conocer mejor el entorno. Como yo cuando era espermatozoide, insisto.

Me he dado cuenta de que, si encuentro una razon por la que mañana es un día estupendo para hacer lo que hoy no me apetece, ya tengo resuelto el problema. Al menos el de hoy. Y saben que: resulta adictivo. Como dicen en mi pueblo: se junta el hambre con las ganas de comer. Por otro lado, soy andaluz; y eso de no tomarme las cosas a pecho debo traerlo de serie (me tomo esta licencia porque hay que saber reirse de nosotros mismos; así, cuando se ríen otros, fastidia menos -o nada, segun quien sea-. Esto de "medaiguá" también viene de serie, jaja). Se puede decir que mi dejadez es como un 8, pero no en pie sino acostado; una dejadez infinita (esto lo entenderán mejor los de ciencias).
Además de la ventaja automática de no hacer lo que no te gusta en cada momento, o lo que es lo mismo, hacer en cada momento lo que te plazca, encuentro otra ventaja de ir dejando las cosas para mañana. Llega un momento que la cantidad de asuntos a resolver es tan compleja que los métodos necesarios para la resolución de los problemas deben ser complejos también. Se deben utilizar mecanismos originales o extraordinarios que hagan que tu vida no sea plana y lineal, que atraviese altibajos que la hagan mas enriquecedora e intensa.

La religión cristiana, clasifica la pereza como un vicio capital ya que generan otros pecados, si bien antiguamente se la denominaba acedía o acidia, concepto más amplio que tenía que ver con la tristeza o la depresión. El hecho de que esto sea así no hace otra cosa que afianzar mi idea de que muy malo no debe ser. La Iglesia viene diciendo que todo lo malo (y divertido añaden otros) en la vida es ilegal, es
 inmoral, o engorda; así que, si la dejadez tiene algo que ver con alguna de estas tres cosas habrá que considerarla en su justa medida. Por otro lado, no he visto nunca a un cardenal con un pico y una pala. No digo que no los haya, no los conozco a todos. Simplemente constato que yo no los he visto.

Existe la idea generalizada de que, en muchos casos, los vagos los son porque les da la gana, porque no ponen suficiente de su parte o les es más ventajoso ser así. Y sin embargo ha ocurrido en muchas ocasiones, que personas con enfermedades poco conocidas, han sido o son consideradas vagas, incluso por los propios médicos. Algunos ejemplos de enfermedades o condiciones que suelen ser confundidas con pereza son: el autismo, el síndrome de Asperger, la fibromialgia, la fatiga crónica, la depresión, la distimía o las demencias. Y ya el colmo de las injusticias medicas es considerar al ojo vago solo porque no ve bien.
La pereza es algo que ha estado constantemente tentando al ser humano desde el inicio de los tiempos. Suele ocurrir que una persona haga planes para el futuro con mucho entusiasmo, pero cuando llega el día de realizarlos no los cumpla por pereza. Algunos ejemplos de esto lo son los planes de ejercicio, dietas, estudios y hasta tareas laborales. Nuestros antepasados, los primeros hombres que habitaron la tierra, no tenían la necesidad de utilizar la frase “lo haré luego”; esto debido a que sus actividades en las cuales gastaban sus energías eran para el beneficio del aquí y el ahora. Era un estilo de vida en el cual se sobrevivía utilizando la energía en el instante que se tuviera una necesidad. Si se tenia hambre se cazaba, si se tenía sed se bebía y esto igual con las necesidades sexuales. Los antepasados se encontraban con que no pasaba mucho tiempo entre el deseo y la acción. No existía completamente aún la planificación del futuro de modo que se vivía en el presente. Es por esta razón que podemos concluir que la pereza tuvo sus inicios cuando el ser humano comenzó a hacer planes de futuro, cuando empezó a decidir si hacia las cosas hoy, mañana, pasado o simplemente no las hacia.
Algunos de ellos empezaron a no ver útil el hecho de hacer una actividad que iba a beneficiarle en un futuro mas bien lejano y éstos empezaron a ser llamados “vagos” por los otros, por el resto. Luego, se vinieron arriba y empezaron a buscar sinonimos tales como abúlicos, apáticos, dejados, flojos, desidiosos, holgazánes, indolentes, perezosos,  pasotas, bohemios, despreocupados, gandules, haraganes, remolones, zánganos, truhanes, vividores, lacios, etc.....  Vamos, que no escatimaron esfuerzos en nombrecitos.

Habría que preguntarse: ¿Qué es, exactamente, ser un dejado puro, o dejado integral?. Es un concepto entroncado directamente con esa rara habilidad de preguntarse constantemente “¿Podría yo hacer esto con menos esfuerzo?”. La contestación óptima a esta pregunta es la que nos hace un "perfecto" dejado. La vagancia extrema es el motor del progreso, de la ciencia, y la herramienta mas útil de la automatización de tareas.

Existen vagos ilustres a los que, les debemos mucho. Uno de los vagos más famosos de la historia fue Isaac Newton quien, cansado de no hacer nada, ­ se sentó debajo de una mata de manzana. Él solo pretendía descansar, como bien dijo en sus memorias. Pero de tanto descansar le entró hambre y se debatía entre hacer un esfuerzo intentando alcanzar alguna de esas manzanas o sencillamente esperar a que cayeran. Como buen dejado que era, ilustre pero dejado al fin y al cabo, se decantó por esto ultimo y, aunque se moría de hambre, tuvo a bien esperar y esperar hasta que casi se hizo de noche. Y ¡¡ chasss !!.
Al fin cayó la manzana que, en lugar de comer profusamente, contempló cual bicho raro haciéndole pensar que no venia sola sino con la fuerza de la gravedad. El resto de la historia ya la conocemos y es menos importante. Lo importante es que gracias a su flojera, la humanidad dio un paso gigante en el estudio y explicación de las fuerzas que nos rodean. Lo importante es que no es necesario usar la fuerza propia, sino saber aprovechar las fuerzas ajenas (algunas gratis, sin coste vaya) en beneficio propio.

Otro caso peculiar es el de Benjamín Franklin, coetáneo de Newton quien era el decimoquinto hijo de un total de diecisiete hermanos (cuatro medios hermanos de padre y el resto hermanos de padre y madre). Esto me lleva a otra reflexión: la dejadez no se hereda. Su padre no era un vago, no en posición horizontal al menos. Su progenitor dedicó gran parte de sus energías a su querida esposa. Eso si, se supone que esas energías dada la época (no se habían inventado aun los ascensores ni la lavadora, por ejemplo) las utilizaba en la cama que es, por otro lado, el hábitat natural y preferido del vago respetable.
Pero sigamos con el vástago y dejemos en paz a su padre. Franklin, como divertimento derivado del puro aburrimiento y para evitar trabajar en cosas mas cansinas, construyó una cometa con esqueleto de metal y lo ató a un hilo de seda, en cuyo extremo llevaba una llave también metálica e,inexplicablemente, la voló en medio de una tormenta. Con dos coj........  y sin anestesia de por medio; se dice que no bebia. Haciéndola volar un día de tormenta , confirmó que la llave se cargaba de electricidad, demostrando así que las nubes están cargadas de electricidad y los rayos son descargas eléctricas. Gracias a este experimento creó su más famoso invento, el pararrayos. Imaginen a ese viejito en medio de una tormenta tratando de volar una cometa por puro divertimento en lugar de ir a trabajar. E imaginen a la pobre señora Franklin viéndolo llegar todas las tardes de tormenta empapado, con barro en sus zapatos y casi electrocutado. Los vagos, sean ilustres o no, alguna vez han sido dados por locos o extravagantes. Pero si son auténticos y perseverantes en su filosofía de vida, pueden llegar a hacer grandes cosas por la humanidad.

Pero también me he dado cuenta de que ser un "dejado integral"  (me gusta mas que vago, que tiene muy mala critica) te da responsabilidades y problemas:
- Por ejemplo, nunca he sabido si los que somos así vamos al cielo, o nos vienen a buscar. No me quita el sueño. Como me lo va a quitar; no sabría que hacer tantas horas en la cama. Además eso de morirme lo vengo posponiendo indefinidamente. Algún día me tendré que poner en la tarea pero, sinceramente, nunca encuentro el momento.
- También resulta difícil establecer los daños colaterales de nuestra actitud. Yo lo vengo resolviendo, como no podía ser de otra manera, de forma "cómoda". Si me importa un bledo el dañado colateralmente, me importa menos aun el daño ocasionado. ¿Eso no me convierte en un insensible? No, resuelve mi también "cómoda" (in)conciencia, sino en un igual. Los perfectos tienden también a insensibilizarse de los errores y desidias ajenas. Lo hago solamente por empatar y por empatía. En el resto de los casos, cuando el dañado lo considero persona (o lo que es lo mismo, imperfecto por naturaleza) lo analizo escrupulosamente cosa que, por otro lado, ya entraña un trabajo digno de agradecer.
- Te obliga a optimizar tu tiempo. Ser un dejado no implica necesariamente que no hagas bien las cosas, sobre todo "tus" cosas. De hecho, muchas veces es justo lo contrario. Un buen vago hará su trabajo muy bien y a la primera para no tener que repetirlo, y tan rápido como pueda para dedicar su tiempo a otros menesteres más interesantes.
- El dejado, para realizar optimamente sus tareas, debe poner en juego ciertas dosis de ingenio, de experiencia, de capacitación, de descaro incluso, etc. Es decir, para equilibrar eso que puede considerarse negativo debe estar ducho o ser hábil en diversas materias y debe disponer de virtudes no muy comunes en el resto de los mortales.

Mención especial hay que hacer con la (mal llamada) Ley de vagos y maleantes. Esta fue una ley del Código Penal español de 1933, referente al tratamiento de "vagabundos, nómadas, proxenetas, los que no justificarán la posesión o procedencia del dinero u otros efectos, los mendigos profesionales o los que vivan de la mendicidad, enfermos mentales o lisiados; los ebrios y toxicómanos; los que para su consumo inmediato suministren vino o bebidas espirituosas a menores de catorce años en lugares y establecimientos de instrucción o en instituciones de educación y los que de cualquier manera promuevan o favorezcan la embriaguez habitual; los que ocultaren su verdadero nombre, disimularen su personalidad o falseasen su domicilio o tuvieren documentos de identidad falsos y cualquier otro elemento considerado antisocial".  
También conocida popularmente como la Gandula, la ley fue aprobada por consenso de todos los grupos políticos de la segunda república para el control de mendigos, rufianes sin oficio conocido y proxenetas. Esta Ley fue modificada posteriormente por el régimen franquista para incluir la represión de los homosexuales en 1954. Mas tarde, en 1970, fue sustituida y derogada por la ley sobre peligrosidad y rehabilitación social, de términos muy parecidos, pero que incluía penas de hasta cinco años de internamiento en cárceles o manicomios para los individuos considerados peligrosos sociales y con el ánimo de que se «rehabilitaran».Y eso si que no. Mezclar churras con merinas, o lo que es lo mismo, colocar en el mismo plano temas o personas de naturaleza muy distinta me parece del todo inapropiado. 
¿Que tendrán que ver los ahorradores de energías con los mendigos, los rufianes, los maleantes, los ladrones, los locos, los lisiados, los borrachos, los homosexuales (de los que -dicho con todos mis respetos- no tengo nada en contra y deberían sentirse tan agraviados como los vagos por su inclusión en esta lista) o mucho menos, con los proxenetas? Son ganas de criminalizar por no estudiarse bien el diccionario, es decir por vagear.

Hay quien vive para trabajar y otros que trabajan para vivir. Hay estudiantes que se esfuerzan para el simple aprobado y otros que persiguen la matricula de honor como minimo exigible. Hay quienes tienen ambiciones personales (sanas, dicen ellos mismos) y quienes ambicionan la pura y simple comodidad de ser feliz con lo que tengan. Existen personas que aprovechan los viajes al máximo y otros que se pasan la vida en el camino. En definitiva, hay personas que sobreviven, dando codazos y preocupándose por la marca del coche del cuñado, y otras que aguantan el tirón y mientras tanto se empeñan solo en vivir despreocupados de su propia existencia y sobre todo de la de los demás. Lo malo (o bueno, segun se mire) es que estas actitudes les perseguirán toda la vida y es difícil revelarse a la madre naturaleza. Quien nace dejado, suele morirse también de la misma manera (y viceversa).

Por lo tanto, hay que descriminalizar eso de acariciarse la zona ovípara (valido para hombres y mujeres). Es una actividad que no entraña riesgos, crea carácter y no produce excesivos efectos segundarios o colaterales. Se ha demostrado por estudios realizados, primero en ratas y mas tarde en humanos, que los niveles de actividad dependen de la distribución de dopamina en el cerebro.  
Este neurotransmisor cerebral se relaciona con las funciones motrices, las emociones y los sentimientos de placer. La dopamina es comúnmente asociada con el sistema del placer del cerebro, suministrando los sentimientos de gozo y refuerzo para motivar a una persona proactivamente para realizar ciertas actividades. Si disminuyen nuestros niveles de dopamina, aumentan nuestras ganas de permanecer en el sofá y al contrario. Afortunadamente, y gracias a la ciencia, ya tenemos algo a quien echarle la culpa cuando nos invaden deseo sedentarios. ¡¡¡ A la dopamina !!!


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